Archivo por meses: junio 2019

  • Cómo detectar al bullying

    Cómo detectar el bullying

    El bullying, un problema frecuente

    El bullying es ya un problema real en las escuelas españolas. Los casos de acoso escolar han llegado a crecer más de un 75% en los últimos años, una cifra que, por grande que parezca, sería aún más abultada si todos los escolares que sufren insultos, burlas, robos o agresiones se atrevieran a denunciarlo.
    Detectarlo en sus primeras fases y trabajar tanto con la víctima como con el agresor es fundamental para frenar el acoso y conseguir que ambos alumnos superen la situación.

    Se estima que los casos de acoso escolar han aumentado un 75% en los últimos años.

    Cómo se manifiesta el bullying

    No es fácil darse cuenta de que nuestro hijo están siendo víctima de acoso escolar. Los niños suelen tapar la actitud de sus compañeros, que casi siempre se comportan en grupo amparados por el resto para cometer todo tipo de agresiones y vejaciones sobre la víctima.
    No obstante, sí hay algunas señales que podría hacernos sospechar que algo no va bien en clase:

    1. Manifiesta que no quiere ir al colegio de forma recurrente y usando todo tipo de excusas: me duele la tripa, no he dormido bien, tengo ganas de vomitar…
    2. Sufre alteraciones en sus hábitos alimentarios. Es igual de posible que pierda el apetito como que coma compulsivamente, también que coma y después vomite.
    3. No consigue descansar bien, tienen dificultades para conciliar el sueño, se despierta con frecuencia, tiene pesadillas…
    4. Llega a casa con sus cosas rotas o sin alguna de sus pertenencias y se justifica diciendo que las ha perdido.
    5. Empieza a tener problemas en su rendimiento escolar, con los deberes y los exámenes.
    6. Tiene cambios de humor bruscos y frecuentes.
    7. Puede tener regresiones en su desarrollo como volver a mojar la cama cuando ya controlaba los esfínteres.

    Claves para enfrentarse al bullying

    La confianza es fundamental para afrontar cualquier situación de la educación de nuestros hijos. Tener una comunicación cercana y fluida ayuda a que los niños nos perciban como adultos a los que pueden contarles cualquier cosa que nos pase. No trivialices con sus problemas por insignificantes que te parezcan, hazle ver que te preocupa y esfuérzate en ayudarle. Solo así se sentirá seguro para contarte que tiene problemas con los compañeros de clase.

    Si consigues que te confiese lo que le ocurre, algo que no siempre es fácil y que puede llevaros mucho tiempo, habla con su colegio para saber si los profesores han notado algo e iniciar los protocolos necesarios para identificar a los acosadores y acabar con esta actitud. Las consejerías de Educación de las Comunidades Autónomas cuentan con un estricto código de actuación en esta materia que debéis respetar. Es mejor que no intentes contactar con el acosador ni con sus padres, pues podríais empeorar la situación. Además, la terapia psicológica puede ayudarle a saber controlar la ansiedad, los miedos y la angustia que le genera este tipo de situaciones.

    Y si tu hijo es quien está cometiendo los abusos, es fundamental escucharle e intentar descubrir por qué actúa así, no enfadarse y seguir los consejos de la dirección del colegio. Exprésale lo que te entristece esta situación y tu buena disposición a ayudarle. Además, ofrécele ayuda psicológica para que supere el problema.

    La intervención de un mediador, que trabaje en conjunto con el colegio y las familias, puede resultar también muy útil. Fórmate con nuestro curso de 'Mediación: ámbitos y técnicas de aplicación'. 

  • Pros y contras de la custodia compartida

    Pros y contras de la custodia compartida

    Custodia compartida, ¿la mejor opción?

    Afrontar un divorcio cuando hay hijos en el hogar no es nada sencillo. Se impone el diálogo, la toma de decisiones por consenso y pensar en lo mejor para ellos por encima de los rencores de los adultos. Según los datos oficiales del INE, hasta un 47% de las parejas que se separan o divorcian cada año en España tenían hijos y la custodia compartida fue la opción escogida para la guardia y custodia de los menores en cerca del 30% de casos. Países como Estados Unidos, Gran Bretaña, Italia o Francia la consideran la mejor para los niños pero, ¿lo es realmente?

    La custodia compartida permite que ambos progenitores disfruten igual de sus hijos y que los menores no vean alterada su relación afectiva con ninguno de los dos.

    Analizamos los pros y contras de esta opción para que decidáis con toda la información.

    Qué es la custodia compartida

    Es la situación legal en que la guardia y custodia de los hijos se desempeña entre ambos progenitores, de tal forma que viven con cada uno de ellos por periodos de tiempo iguales. De este modo, los niños suelen pasar la mitad del mes con su padre y la otra mitad con la madre, aunque hay parejas que prefieren repartirse por semanas o incluso por meses. Fijad claramente en el convenio regulador de vuestro divorcio cómo vais a repartiros para evitar problemas posteriores.

    Las ventajas de la custodia compartida

    1. La más evidente es que ambos progenitores cuentan con los mismos derechos y responsabilidades y los niños pueden disfrutar de su compañía y cuidados a partes iguales, lo que hace que todos puedan mantener una relación de apego sólida.
    2. El niño puede ver menos alterada de manera drástica su rutina habitual, sobre todo si son los padres los que se turnan para vivir en el que ha sido el hogar conyugal sin que los hijos tengan que salir de él.
    3. Puede favorecer una relación entre los padres más equilibrada, ya que ambos cuentan con las mismas responsabilidades y se obvian fuentes de conflicto como “no me dejas ver a mis hijos” o “yo me hago cargo de todo y contigo solo disfrutan de los fines de semana”. Igual tiempo, iguales buenos momentos y situaciones problemáticas.
    4. Evita problemas económicos entre la expareja al hacerse cada uno cargo de la mitad del tiempo y, por lo tanto, de las obligaciones económicas.

    Las desventajas de la custodia compartida

    • Obliga a ambos progenitores a vivir en la misma localidad o relativamente cerca. De lo contrario será muy complicado que puedan desplazarse cada poco tiempo a hacerse cargo de sus hijos.
    • En el caso de niños muy pequeños, los progenitores deben ponerse de acuerdo con los horarios para que el pequeño no vea alteradas sus rutinas habituales. Si con mamá va a fútbol dos días en semana, con papá debe ser igual. Y lo mismo con la hora de la cena o rutinas como estudiar a diario o leer antes de dormir.
    • Exige una comunicación más constante con la expareja para estar al tanto del día a día de los niños y llegar a acuerdos para poder ver a los niños cuando están bajo la custodia del otro.
    • Puede dificultar que los progenitores rehagan su vida sentimental si la nueva pareja no acepta la situación o resulta complicado apartarse de la nueva familia la mitad del tiempo.

    La mediación es una herramienta muy útil en todos los procesos de separación que ayuda a reducir la tensión, entender el punto de vista del otro y alcanzar los mejores acuerdos para los niños. Si quieres formarte en este campo, no te pierdas el curso de Mediación: ámbitos y técnicas de aplicación de iFIS Educación.

  • La violencia en las nuevas tecnologías

    Los tipos de violencia en las nuevas tecnologías

    Nuevas tecnologías, un arma de doble filo

    Nadie duda hoy de las bondades de las nuevas tecnologías e Internet. Podemos hacer la compra sin salir de casa, hablar con nuestro amigo en la otra punta del mundo de forma instantánea y sin pagar nada, evitar largas colas para comprar entradas para un concierto, reservar tus vacaciones… Pero, como ocurre con casi todas las cosas buenas de la vida, también entrañan un grave peligro, el de ponerlas en manos de gente que no sabe hacer un uso adecuado de ellas y las emplea para cometer todo tipo de delitos. La globalización y el uso masivo de las nuevas tecnologías ha hecho que surjan nuevas formas de violencia en torno a ellas que repasamos en este artículo.

    En los últimos años han proliferado diversas formas de acoso, abuso y violencia en torno a las nuevas tecnologías.

    Qué es el ciberacoso y el ciberbullying

    Se ha convertido en la forma más extendida de acoso gracias a la impunidad que ofrece al acosador, que puede enmascarse detrás de nombres y perfiles falsos y prolongar su conducta durante largo tiempo sin que la víctima se atreva a hacer nada. Las redes sociales y las aplicaciones de mensajería instantánea, como WhatsApp, son los entornos en los que se da con más frecuencia.

    Los niños y los adolescentes son las víctimas más comunes de este tipo de violencia, sobre todo por el desconocimiento que tienen de las medidas de seguridad mínimas a tomar en las redes y de hecho el cyberbullying, acoso de compañeros de clase a través de internet, es un problema creciente en nuestras escuelas.

    Además de enseñar a tu hijo a tomar las precauciones adecuadas en la red (no dar datos personales, no enviar fotos y no dar nunca información sobre sus horarios o rutinas diarias), es importante que establezcamos una relación de confianza con él para que nos cuente cualquier problema que pueda tener.

    No hay que olvidar que el ciberacoso es también un delito y que estas conductas deben ser denunciadas cuanto antes a la policía para que tome las medidas pertinentes. No elimines emails, twitts, imágenes, vídeos, chats y cualquier otro tipo de documento que puedan llevar a la identificación del acosador y probar el delito cometido.

    La sextorsión, un chantaje repugnante

    La extorsión sexual es un delito contemplado en nuestra legislación y que ha crecido al calor de las nuevas tecnologías. El reciente caso del suicidio de una joven que no pudo soportar la presión de su entorno laboral por el que circulaba un vídeo sexual con ella como protagonista ha vuelto a abrir el debate de los riesgos que tiene compartir este tipo de contenidos a través de las redes y aplicaciones de mensajería.

    La sextorsión no es más que el chantaje que se hace con una imagen o vídeo relativamente comprometidos de una persona para conseguir cualquier tipo de fin bajo la amenaza de difundirlos si no accedemos a las peticiones del chantajeador. Como en el caso anterior, este acoso es constitutivo de delito y debe llevarnos a denunciar cuanto antes puesto que, cuanto más se prolongue el chantaje, más nos costará salir de la espiral.

    Stalking, una patología cada vez más frecuente

    Stalking es la voz inglesa que empleamos para hablar del “hostigamiento” y que se usa para definir el trastorno que tiene una persona y que lo lleva a espiar a su víctima. De nuevo las redes sociales son el entorno ideal pues la mayoría de personas dejan su información disponible para cualquiera persona, por medio del correo electrónico o por servicios de mensajería instantánea como WhatsApp. Configura correctamente la seguridad de tus perfiles en redes sociales para intentar evitarlo por todos los medios.

    Grooming contra las víctimas más vulnerables

    Es una forma de acoso y abuso sexual contra niños y jóvenes usando internet y, sobre todo, las redes sociales. El delincuente, empleando perfiles falsos, comienza a entablar amistad con los niños, se gana su confianza y poco a poco va pidiendo, de forma sutil y como un juego, fotos y vídeos a los niños para perpetrar sus abusos.

    De nuevo explicar a nuestros hijos el uso que deben hacer de las redes es fundamental para evitarlo, pero tampoco está de más instalar programas de control parental en sus dispositivos e interesarnos por el uso que hacen de su teléfono móvil si lo tienen. Y si tu hijo está siendo víctima de un groomer, denúncialo de inmediato.

    En nuestro curso 'Violencia de género y sexual en la infancia y adolescencia: detección y prevención' aprenderás mucho más sobre esta y otras formas de violencia en las nuevas tecnologías.

     

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