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6 errores a la hora de redactar nuestro TFG o TFM

6 errores a la hora de redactar nuestro TFG o TFM

La buena redacción del TFM o TGM es esencial para obtener una buena calificación. Una buena estructura y un buen estilo en tu TFG o TFM pueden ser claves para determinar la calidad del trabajo. Aquí te dejamos seis pautas que hay que tener en cuenta para que la redacción de TFG/TFM esté a la altura:

1. Título

Uno de los errores más graves y repetidos en un TFG o TFM es la mala elección del título.

El Título es lo que pone delante de nuestra investigación al lector y al evaluador, si titulamos nuestro trabajo: LA CRISIS DEL CÁMBIO CLIMÁTICO es tan ambicioso, amplio y ambiguo, que será imposible realizar un buen trabajo, y el lector no tiene claro qué es lo que va a leer.
Debemos acotar desde el principio, sentarnos tranquilamente a pensar qué es lo que queremos analizar, investigar un poco de manera previa, ver si hay buena bibliografía y documentación, plantear nuestras hipótesis de partida, y después plantear un título más conciso. LA AMAZONÍA Y EL CAMBIO CLIMÁTICO mucho más concreto, nos da una clara visión de qué es lo que vamos a leer. 
Podemos ser mucho más concisos y acotar mucho más nuestra investigación, LA DEFORESTACIÓN DE LA AMAZONÍA Y EL CAMBIO CLIMÁTICO. Un título así nos ahorrará muchas horas de investigaciones que no aportarán nada a nuestro trabajo.

2. Personas verbales inconsistentes

Hay tres personas verbales más comunes que se utilizan en la redacción de un trabajo académico (bueno, ahora verás que en realidad son dos).
Para escribir tu trabajo puedes utilizar la primera persona del singular (por ejemplo, El objetivo de mi trabajo es…), la primera persona del plural (El objetivo de nuestro trabajo es…) o la forma impersonal (El objetivo del presente trabajo es…).

  • Escribir en primera persona es la forma menos recomendada por la subjetividad que acarrea. Es precisamente esto lo que hay que evitar en los trabajos académicos que, de por sí, se supone que deben ser científicos, objetivos e imparciales.
  • Nosotros o la forma impersonal son las más utilizadas en la escritura académica, pero te recomiendo que consultes la guía de elaboración del TFG de tu centro, porque algunas guías indican qué persona verbal debes usar en tu trabajo.
  • Si en tu guía no pone nada, mi recomendación siempre sería apostar por la forma impersonal.

Elijas la forma que elijas (nosotros o la impersonal), sé fiel a tu elección y no mezcles las formas a lo largo de tu trabajo. Como verás a lo largo de mis recomendaciones, la coherencia en las elecciones va a ser muy importante.

3. Tiempos verbales inadecuados

Los tiempos verbales dependen de cada apartado, es decir, no utilizas el mismo tiempo verbal en el resumen que en los materiales y métodos, resultados o discusión.

El empleo de un determinado tiempo verbal en cada apartado no es algo rígido, pero sí que existen ciertas recomendaciones:

  • El resumen se suele redactar en pasado, aunque hay autores que los hacen en presente.
    Es decir, algunos empiezan el resumen diciendo El objetivo del presente estudio fue… y otros prefieren poner El objetivo del presente estudio es… Elige el tiempo que quieras, pero utiliza el mismo a lo largo de todo el resumen.
    Eso sí, aunque el resumen esté redactado en pasado, la última frase correspondiente a las conclusiones se suele escribir en presente, por ejemplo, Se concluye que…
     
  • En la introducción se mezclan el pasado con el presente.
    Por ejemplo, la justificación del trabajo (es decir, por qué es importante el tema de tu trabajo, por qué vale la pena investigarlo, cuáles son los problemas que acompañan el tema) se suele redactar en presente: La preocupación actual por… está en la base de este estudio o Esta investigación se considera pertinente y necesaria para…
     
  • Para hablar del objetivo del trabajo algunos utilizan el presente (El objetivo del presente trabajo es…) y otros prefieren el pasado (El objetivo del presente trabajo fue…).
     
  • Para comentar trabajo de otros investigadores, para hablar de la bibliografía, unos prefieren el pasado (La investigación de Fulanito y Menganito puso de manifiesto que…; La teoría planteada por estos investigadores era que…), otros el presente (En el estudio de Fulanito y Menganito los autores señalan que…).
    A la hora de describir tu bibliografía opta por la forma que quieras, pero sé fiel a ella, no mezcles.
    Bueno, si quieres comentar en presente los trabajos contemporáneos y recientes, y en pasado los más antiguos, hazlo.
  • Si tienes que incluir la hipótesis de tu trabajo, el tiempo más utilizado es el presente (Se espera constatar que..., Nuestra hipótesis de trabajo predice que…).
  • El apartado de materiales y métodos se redacta en pasado. Salvo una excepción: cuando describes los tests, cuestionarios o escalas que has utilizado en tu trabajo, lo haces en presente. 
    Por ejemplo, para describir a los participantes utilizas el pasado: En el estudio participaron un total de X estudiantes universitarios españoles con edades comprendidas entre X y X años.
    Para indicar qué test, escala o cuestionario has utilizado en tu estudio lo mismo: En el estudio se utilizó la escala de...
     
  • Pero luego para describir esta escala, para decir qué evalúa, qué tipos de pregunta tiene, etc., allí ya debes utilizar el presente, por ejemplo: Esta escala está formada por X ítems que evalúan…
     
  • En cuanto a los resultados, hay autores que prefieren redactar este apartado en pasado (Los resultados indicaron que…) y los hay que utilizan el presente (Los resultados revelan que…).
    Elige lo que quieras, pero no mezcles. 
     
  • Ahora bien, si en el apartado de resultados vas a utilizar tablas o figuras, entonces cuando hables de los datos recogidos en esas tablas o figuras, utiliza el presente. Por ejemplo: En la tabla X se muestra que… o En la figura Y se recogen los porcentajes de…
    La discusión se suele redactar en presente.
     
  • Para comparar los resultados de tu estudio con los de otros investigadores utiliza el presente: Los resultados concuerdan con el trabajo de Fulanito o Los resultados difieren de otros estudios realizados por Fulanito.
     
  • También utilizas el presente para explicar qué significan los resultados de tu trabajo: Los resultados sugieren que…
     
  • Lo mismo para indicar las fortalezas y las limitaciones de tu investigación: Entre las fortalezas más importantes del trabajo se considera… o Una limitación de este estudio es…
     
  • En las conclusiones se suele indicar qué significan los resultados de tu trabajo y proponer las propuestas de mejora para las futuras investigaciones.
    Lo primero se redacta en presente: Los resultados reportados en este trabajo señalan que…
    Para indicar las mejoras puedes emplear el presente (Se recomienda para futuros estudios…) o el futuro (Deberá investigarse más para…).


4. Poca claridad

¿A qué me refiero cuando digo que un trabajo tiene poca claridad?

  • Por ejemplo, a que no tiene estructura o está estructurado de forma caótica, que las ideas no surgen una de otra de forma lógica, es un popurrí de ideas sin conexión.
    El trabajo resulta poco claro cuando es difícil seguir el hilo, cuando no sabes hacia dónde va el autor ni qué quiere transmitirte. Cuando no sabes qué quiso investigar ni para qué.
  • También las frases muy largas restan claridad a tu trabajo. Sobre todo cuando no tienes práctica en redactar textos académicos, es muy probables que te líes con frases larguísimas y enrevesadas que oscurecen el texto.
    Si ves que en algún párrafo te lías y no queda claro qué querías decir, revisa la longitud de las frases. Igual puedes decir lo mismo con frases más cortas y más sencillas.
  • Evita el lenguaje pomposo y ten cuidado con la terminología. Claro que debes manejar el vocabulario y la terminología específicos de tu disciplina, pero no hace falta que emplees un lenguaje enrevesado, y no hace falta que te diga lo mal que queda cuando utilizas terminología inadecuada, ¿no?

Un trabajo académico o un artículo científico ante todo necesita claridad. Hay que escribirlo con orden, con lógica y con suficiente claridad como para que el lector del texto no tenga que comerse la cabeza para adivinar a dónde quería llegar el autor.


5. Juicios tajantes y generalizaciones

  • Es el error más importante porque es el que más puntos resta.

Cualquier trabajo científico tiene que estar basado en la evidencia, en las pruebas. Yo lo comparo con un juicio. Cuando quieres acusar a alguien de algo, necesitas pruebas. Todo el mundo es inocente hasta que se le demuestre lo contrario.
Tu trabajo es igual. Si quieres demostrar una teoría, necesitas pruebas que respalden tus palabras, necesitas basar tus opiniones en algo sólido.
Si no respaldas tus opiniones con una cita, tus palabras se quedan solo en eso: en una opinión y un trabajo científico no puede estar basado en opiniones personales.
Por ejemplo, si dices que Fulanito fue el primer investigador que estudió no sé qué, tienes que estar seguro de que Fulanito realmente fue el primero.
Si no has leído todos los trabajos anteriores a Fulanito para comprobar que efectivamente Fulanito fue el primero en hablar sobre no sé qué tema ni puedes respaldar esa afirmación con una cita, no seas tan tajante y suaviza la frase, poniendo, por ejemplo, Fulanito fue, probablemente, uno de los primeros investigadores en estudiar no sé qué.

Cuidado también con afirmaciones tipo "Todos los españoles entre 16 y 18 años pasan mucho tiempo con el móvil".
Decir todos es muy tajante, además es una generalización. Ten cuidado con las palabras como todos, nadie, nunca, siempre porque son generalizaciones y en un trabajo académico no puedes generalizar.

Porque ¿cómo sabes que todos los españoles entre 16 y 18 años pasan mucho tiempo con el móvil?
Además, ¿qué quiere decir mucho tiempo? No es una medida muy precisa que digamos.
Quedaría mejor poner algo así como Entre los adolescentes entre 16 y 18 años hay una tendencia a pasar X tiempo con el móvil. Y necesitas respaldarlo con una cita. ¿De dónde has sacado semejante información sobre los adolescentes? ¿Es tu opinión personal, una intuición o de verdad alguien lo ha medido? Si lo ha medido, necesitas la cita.
Si pones, por ejemplo, Según el Instituto Nacional de Estadística, el 86% de la población de 16 y 18 años utiliza el móvil más de cuatro horas al día.
Es un dato mucho más preciso que decir que muchos adolescentes pasan mucho tiempo con el móvil.

  • Por supuesto no necesitas respaldar con citas datos del conocimiento común como, por ejemplo, que Colón descubrió América o que la Tierra es redonda. Todos sabemos eso y en tu trabajo no necesitas respaldar con ninguna cita datos de este tipo.


6. Citación

En un texto académico es muy importante prestar atención a las diversas normas de citación:

  • Cuando una cita presenta más de 40 palabras tenemos que separarla del cuerpo del texto y dedicarle un párrafo independiente con sangría.
  • Una cita directa va entre comillas o en cursiva, pero no puede presentar ambos formatos a la vez.
  • Cuando se usen varias comillas se seguirá un sistema de mayor a menor: « “ ‘ ’ ” ».
  • Es un error grave poner un punto y seguido entre el cierre de la cita literal y la referencia.
  • Al referenciar una cita literal debemos detallar: nombre del autor, año de publicación y página de dónde hemos extraído tal información.
    Ejemplo: «Los alemanes presentaron un alto nivel de colesterol». (Andersen, 2009, p.65). 

 

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