Salud mental

  • Qué es la rehabilitación psicosocial de personas con enfermedad mental

    Rehabilitación psicosocial de personas con enfermedad mental

    En qué consiste la rehabilitación psicosocial

    Cada vez son más los profesiones que trabajan con trastornos mentales crónicos y deciden especializarse en la rehabilitación psicosocial de sus pacientes por estar demostrando ser la mejor forma de abordar su tratamiento, recuperación y reinserción plena en su entorno y en la sociedad.

    Y es que la integración en la comunidad y en el mercado laboral consiguen que nuestros pacientes puedan desarrollar una vida normal y lo más autónoma posible, dos aspectos indispensables para la recuperación.

    Los principios de la rehabilitación psicosocial

    Este abordaje se basa en tres pilares fundamentales: la autonomía del paciente, la normalización de la patología que padece y su independencia.
    Como ya habrás descubierto, para el éxito de este tratamiento no basta con la intervención de un profesional sino que requiere la participación activa de la familia ayudando al paciente, fomentando relaciones familiares saludables, acompañando en las fases iniciales de la independencia, escuchando inquietudes, observando cambios y acompañando siempre que sea necesario. Este apoyo cercano sin llegar a agobiar y favoreciendo la autonomía del paciente mejora su autoestima, le ayuda a retomar una vida normal y mejora el clima familiar general.

    Cómo evaluar a nuestros pacientes

    El tratamiento para la rehabilitación psicosocial de cualquier paciente requiere una evaluación inicial en la que analizaremos el estado del que partimos, cómo está nuestro paciente, qué actividades hace, con qué apoyos cuenta, qué le gustaría hacer y cómo es su entorno. Para ello deberemos tener distintas entrevistas tanto con el afectado como con sus familiares y amigos. Estas primeras conversaciones nos permitirán establecer unas pautas generales de actuación y unos objetivos progresivos a conseguir. Es importante que no veamos estos “hitos del tratamiento” como una cadena cerrada, sino que evaluemos de forma constante el tratamiento completo para ir adaptándonos a las necesidades y cambios de nuestro paciente en cada momento.

    La aplicación de métodos y técnicas variarán en cada caso. Estas son algunas de las más empleadas:

    1. Conciencia del trastorno y aceptación de tratamiento. Las enfermedades mentales están rodeadas de un gran desconocimiento, incluso en los propios pacientes. Nuestra primera misión consistirá en ayudarle a comprender qué le pasa, cuáles son los síntomas que puede tener, que tratamientos médicos y conductuales emplearemos para mejorar… Es importante que respondamos a todas las preguntas que nos hagan y que mostremos empatía con sus inquietudes. La cercanía y comprensión es fundamental con este tipo de pacientes. La conciencia y aceptación del trastorno se extenderá después a la familia, a quien daremos pautas de actuación que puedan ayudar en el éxito del tratamiento. El apoyo de un especialista es clave para el entorno de un paciente con enfermedades mentales y puedes sorprenderte hablando más con los familiares del tuyo que con el propio paciente. No olvides que todos son fundamentales en el tratamiento.
    2. Entrenar las habilidades cognitivas. Mediante técnicas psicoeducativas y cognitivo-conductuales se trabaja en atención y concentración.
    3. Mejorar su vida social. Conocer los intereses del paciente es clave para potenciarlos. Interésate por sus actividades de ocio y anímale a que las practique todo lo que pueda, mejor si es acompañado por gente con la que se sienta bien.
    4. Procurar la integración laboral. Puede ser un paso complicado, pero también el más gratificante para nuestro paciente cuando vea que ya es capaz de desarrollar un trabajo remunerado, adquirir una responsabilidad y cumplir con sus obligaciones. Si el camino no está siendo sencillo, ve incorporándole de forma progresiva, comenzando por trabajos a tiempo parcial y ampliando poco a poco jornadas laborales y dificultad del empleo desarrollado.
    5. Favorece su independencia. ¿Tu paciente necesita vivir con otros adultos para estar controlado? La independencia será el último paso de nuestro tratamiento y el más complicado para todos. Nuestro paciente puede sentirse inseguro y la familia temerosa de que algo vaya mal fuera de su control. Como en el caso del trabajo, plantéalo de forma progresiva y sin forzar a ninguna de las partes.

    En el curso 'Rehabilitación psicosocial de personas con enfermedad mental' que impartimos en iFIS Educación aprenderás todo lo necesario para desarrollarlo con tus pacientes.

  • 8 mitos sobre los problemas de salud mental

    8 mitos sobre los problemas de salud mental

    Los problemas de salud mental, a examen

    Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada 10 personas padecerá a lo largo de su vida un trastorno de salud mental, una cifra que se eleva en los países de Europa a 1 de cada 4. En el caso de España, un 40% de estas patologías se consideran crónicas.

    1 de cada 4 personas en Europa padecerá un problema de salud mental en algún momento de su vida.

    Cuando hablamos de problemas de salud mental estamos abarcando un abanico tan amplio de patologías que no es de extrañar que proliferen mitos y falsas creencias en torno a ellas. En este artículo vamos a reunir y desmentir algunos de los más frecuentes.

    01. Son enfermedades aisladas con muy pocos pacientes

    Nada más lejos de la realidad. Como ya hemos comentado, el 25% de la población europea padece a lo largo de su vida un trastorno mental. La depresión y la ansiedad son las dos patologías más frecuentes y llegan a afectar hasta a un 15% de personas en España.

    02. Los niños no padecen problemas de salud mental

    Otra idea completamente falsa. De hecho, la mitad de los trastornos de salud mental se manifiestan antes de los 14 años. Lo que sí hay es un infradiagnóstico de trastornos entre la población infantil y adolescente pues se carece de psiquiatras especializados que los diagnostiquen y en ocasiones se dan explicaciones asociadas a la edad a trastornos que podrían tratarse médicamente (no se relaciona en clase porque es muy tímido, no habla porque le cuesta coger confianza, llora porque es miedoso…).

    Un adecuado seguimiento en la consulta del pediatra y una buena comunicación con sus maestros y el orientador del centro en el que estudia es clave para abordar estos problemas en sus etapas más tempranas.

    03. Las personas con problemas de salud mental son violentas e impredecibles

    La mayoría de las personas con enfermedades mentales no son violentas y solo el 3 %–5% de los actos violentos pueden atribuirse a pacientes con trastornos graves.

    04. Estos pacientes no pueden trabajar porque no toleran el estrés

    Las personas con problemas de salud mental pueden ser tan productivas cualquier otro compañero de trabajo. De hecho es muy probable que muchos jefes ni siquiera sepan que sus empleados padecen estos trastornos y, de saberlo, deben analizar su tarea diaria con comprensión.

    05. Los trastornos mentales no se curan nunca

    ¡Completamente falso! Un tratamiento adecuado, con terapia y fármacos de ser necesarios, permite que muchos pacientes mejoren y lleguen a recuperarse por completo, pudiendo llevar una vida normal.

    06. La terapia y la autoayuda son una pérdida de tiempo

    En ocasiones pensamos que el tratamiento farmacológico es el único disponible o el más efectivo en un trastorno de salud mental y que acudir a un psicólogo o a terapia es una pérdida de tiempo y de dinero. Qué equivocados estamos. Cada problema de salud requerirá un tratamiento diferente y personalizado a cada paciente. Lo importante es que todos los pacientes puedan tener acceso a todas esas ayudas y la empleen como mejor pueda ayudarles.

    07. Es imposible prevenir una enfermedad mental

    La prevención es fundamental en cualquier tipo de enfermedad, también en las mentales. Trabajar la inteligencia emocional en la infancia y la adolescencia, dar a los niños recursos para que puedan expresar lo que sienten en un clima de confianza y explicarle que el miedo, la tristeza, la ira o la frustración son sentimientos tan válidos como la alegría o la felicidad y que debemos gestionarlos todos de la manera adecuada, ayuda a evitar trastornos mayores.

    08. Las enfermedades mentales se manifiestan en personas con un carácter débil

    Este tipo de patologías son muy comunes. Unas tienen componentes de origen genético, como la esquizofrenia, pero otras están condicionadas por situaciones ambientales como problemas laborales, familiares, una enfermedad… Por eso afectan a todo tipo de personas sin importar su sexo, edad, raza… Nos sorprendería saber cuántas personas que vemos aparentemente poderosas, invulnerables y capaces de comerse el mundo padecen uno de estos trastornos.

    En iFIS Educación contamos con un curso, tanto online como presencial, con el que podrás adquirir la formación que necesitas para trabajar en la rehabilitación psicosocial de pacientes con enfermedades mentales.

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